A veces se nos queda en la mente alguna escena que nos impacta y el resto de la película se hace humo. Anoche, a ver si salía algo, busqué en google usando las palabras de la escena para ver si identificaba el título de esta obra que me tenía de niña durmiendo toda tapada porque daba miedo.
Se trata de "Don't Go to Sleep" o "No te duermas", película ochentera de fantasmas. Aunque los valores de producción ya muestren lo añejo del asunto, la verdad es que sigue manteniéndose como una película provocadora de ñáñaras. Sobre todo en las instancias que se asoman bajo la cama o el final.
Curiosamente me la encontré en YouTube (yay) con subtítulos en portugués, y me puse a verla de nuevo. Todavía no termino, pero quise compartir con ustedes la emoción.
¿Alguno de ustedes la había visto?
Por todo lo que dicen que en el pasado eran más conservadores, se me hace curioso que nuestros papás nos dejaran ver esto en la tele (a los 7 años). Me pregunto qué pasaría hoy, si la pasarían por las mañanas.
viernes, mayo 16, 2008
jueves, mayo 15, 2008
Día del maestro

Hace tiempo, la carrera de la enseñanza era vista con algo de reverencia. Se hacían películas en las que la voz de López Tarso dominaba el saloncito hipnotizando a los alumnos que se le quedaban viendo con admiración, recibiendo las palabras de sabiduría como si fuera un placer. Claro, igual y eso era una construcción de los medios. A lo mejor los maestros no eran vistos con reverencia, sino con temor. Y cómo no sentirlo, si antes te podían sacar sangre a reglazos y ponerte hincado en hormigueros bajo el sol del mediodía. Aaah, la envidia. I'm just kiddinnnnnnn'
Pero algo cambió en el tejido social, se empezaron a aplicar teorías pedagógicas que apelaban a la inteligencia cognitiva del individuo y eso fue bueno. Hasta que llegó a la educación la teoría de mercados y cada alumno se volvió un cliente y estos siempre tienen la razón y les debes ofrecer pay de manzana con su orden porque si no es gratis.
Y al maestro se le ve como aquel que no pudo hacerla en su área de trabajo y que decide enseñar porque es menos pior que trabajar de taxista o taquero (aunque ganes menos). Una figura desgastada, que está para pasar a los alumnos e para ir engrosando estadísticas de calidad -dudosa-.
Llevo casi 8 años en esto y me daba gusto en mi corazoncito humanista pensar que algunos cuantos les llegaba el amor por el lenguaje y la poesía. Que en mí estaba la capacidad de hacer una diferencia ahorita que estaban brutos y pequeños.
Y entonces este semestre, así embarazada y todo, unos alumnos me pusieron pegamento en la silla. Y luego la escuela los castigó, pero así como que les dio palmaditas en las manos -malo, malo- porque a final de cuentas fue una travesura y no tenían malas intenciones, solamente estaban inquietos, son travesuras, qué se le va a hacer. Y luego mi jefe me pidió que no me sintiera mal con el grupo que pudo haberme dicho algo antes de hacer el ridículo pero escogió quedarse callado y que tomara en consideración que la evaluación que ellos hicieran de mí era lo importante.
Y me tocó ver esto no sólo conmigo, sino con varias compañeras a las que nos dijeron que nuestra dignidad era negociable, que qué nos costaba doblegarnos y comprender, boys will be boys y su colegiatura paga tu sueldo. Calladita te ves mejor. No les digas nada, los vas a traumar.
Qué carajo.
En fin, no todo es amargura. Por ahí hay personitas que me dan esperanzas, que todavía cuestionan, que quieren aprender, que están descubriendo su identidad y el mundo. Por ellos bien vale la pena estar aquí.
En fin, a todos mis maestros queridos, que mantuvieron despierta mi sed de conocimiento y me hicieron trabajar la materia gris, muchas gracias, les llevo conmigo y quisiera llegar a ser como ustedes.
A todos los maestros dedicados y geniales que conozco (mi mamá, mis tíos, Edith y muchos otros que se me escapan) sigan siempre así, dando la lucha. Enseñando las garras.
¡Salud!
miércoles, mayo 14, 2008
El meme de seis o la culpa la tiene la Caro
Aquí voy, saliendo de mi autoimpuesto silencio para cumplir con los designios de la Carola. Cabe aclarar que tampoco voy a poner a contactar seis personas para que lo contesten, sino que el que quiera lo hará por su cuenta.
Seis cosas que no me gustan:
Seis cosas que me encantan
Seis cosas que no me gustan:
- La guayaba y sus semillas del mal.
- El pescado (pero lo como porque es bueno, grrrr)
- La falta de cortesía
- Las cucarachas
- Planchar
- La ignorancia cuando es por gusto
Seis cosas que me encantan
- Cuando acaba de llover y el aire tiene un fresco húmedo que te llena los pulmones de felicidad
- La boca de Fitzo, como las comisuras de su boca están naturalmente curveadas.
- El sabor de la cereza negra
- Leer con gusto
- Reunirme con mi gente querida
- Sentir a Chicharina moverse como un trompo bailador
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