¿Tiene alguna plaga de adolescentes molestos?
¿Le vuelven loco las aglomeraciones de sacos de hormonas que amenazan su tranquilidad mental?
¿Está cansado de echarles agua encima? ¿Qué hacer?
Pues por lo pronto, unos dueños de tiendas en Inglaterra decidieron combatir el problema de una manera original, un sonido que los adolescentes pueden oir y que los adultos no. Éste se caracteriza por ser un zumbido o una pulsación en una frecuencia alta, resulta molesto después de tiempo, causa dolores de cabeza (para los que le pueden oír) y al parecer dispersa mágicamente las concentraciones adolescentoides.
¿Cómo funciona dicha maravilla?
Pues resulta que con la edad los oídos pierden la capacidad para captar frecuencias muy altas. Por lo general no nos damos cuenta porque la pérdida de audición no es significativa en la mayoría de los casos.
Por lo pronto, los dueños están contentísimos porque ha disminuido el vandalismo, el robo, la música de RBD y hasta bajaron tres kilos.
En fin, si quieres saber si tus oídos todavía son jóvenes aquí tienes dos muestras del sufrimiento:
Muestra 1
Muestra 2
Son cuestiones como éstas en las que me duele no tener grupos en la prepa el próximo semestre. Me encantaría hacer un experimento en donde hablen mucho y ponerles el zumbido, muaja. Aunque al parecer, los adolescentoides también usan este conocimiento para su beneficio, se ha reportado la existencia de tonos de celular en estas frecuencias, de tal manera que suenan en clase y la mayoría de los maestros no se dan cuenta ¿Cómo la ven?
viernes, junio 30, 2006
viernes, junio 16, 2006
BAD WOLF o porqué me enamoré del Doctor Who.
Doctor Who es una serie de ciencia ficción con gran trayectoria en Gran Bretaña. Empezó antes de que yo naciera y después de no sé cuánto tiempo de descanso, la revivieron el año pasado con 13 episodios que me enamoraron, me despojaron de las dudas, me abrieron la puerta a un estilo de narración que no creía posible existiera en televisión. Ésa fue mi primera temporada.
El Doctor (sin nombre, así nomás) es un alienígena, un Time Lord. Viaja por el tiempo en una nave espacial que tiene forma de caseta de teléfono de los sesentas -en realidad no es una caseta, la nave, de capacidades divinas, tiene la capacidad de disfrazarse de acuerdo a la época a la que llega, pero le gustó el disfraz y así se quedó, es retemula- y cuyos controles parecen sacados de Odisea Burbujas. Y lo más importante, es el último de su raza, el único sobreviviente a la masacre. Carga en sus hombros el dolor de volver solo de la guerra.
En cada temporada, el Doctor elige un compañero humano al que le enseña cosas maravillosas -suxios- y otras no tanto. Les obliga a confrontar lo efímero y lo trascendente de la condición humana. En este caso es Rose Tyler, una chica de mostrador, la elegida. La lleva al último día de la Tierra (millononones de años en el futuro), al día en que muere el padre que no conoce, a la segunda guerra mundial, a mundos de hielo, al siglo XXIV, le obliga a confrontar su realidad y su propósito. El milagro es la soledad conquistada, vencida.
Lo maravilloso de la historia es que todo está ligado, todo tiene un propósito y es un placer encontrar el hilo negro.
El Doctor es Caos, es un cuestionador, un agitador, cuestiona el sistema. Casi casi Lucifer como lo veía Milton en su Paraíso Perdido, cuestionando el designio divino. Pero él no es el agente final del cambio, el agente final del cambio es Rose-Diosa, es Rose-Eterna, la que abre la puerta del conocimiento y se crea a sí misma.
Tienen que ver la serie, por su mamacita santa.
La está pasando People & Arts en cable, los miércoles a las 10 de la noche. Lo malo es que creo que está doblada.
Aún así, traten de verla, ignoren los efectos baratos, ignoren que los aliens parezcan como salidos del Muppet Show. Enamórense de la historia.
El Doctor (sin nombre, así nomás) es un alienígena, un Time Lord. Viaja por el tiempo en una nave espacial que tiene forma de caseta de teléfono de los sesentas -en realidad no es una caseta, la nave, de capacidades divinas, tiene la capacidad de disfrazarse de acuerdo a la época a la que llega, pero le gustó el disfraz y así se quedó, es retemula- y cuyos controles parecen sacados de Odisea Burbujas. Y lo más importante, es el último de su raza, el único sobreviviente a la masacre. Carga en sus hombros el dolor de volver solo de la guerra.
En cada temporada, el Doctor elige un compañero humano al que le enseña cosas maravillosas -suxios- y otras no tanto. Les obliga a confrontar lo efímero y lo trascendente de la condición humana. En este caso es Rose Tyler, una chica de mostrador, la elegida. La lleva al último día de la Tierra (millononones de años en el futuro), al día en que muere el padre que no conoce, a la segunda guerra mundial, a mundos de hielo, al siglo XXIV, le obliga a confrontar su realidad y su propósito. El milagro es la soledad conquistada, vencida.
Lo maravilloso de la historia es que todo está ligado, todo tiene un propósito y es un placer encontrar el hilo negro.
El Doctor es Caos, es un cuestionador, un agitador, cuestiona el sistema. Casi casi Lucifer como lo veía Milton en su Paraíso Perdido, cuestionando el designio divino. Pero él no es el agente final del cambio, el agente final del cambio es Rose-Diosa, es Rose-Eterna, la que abre la puerta del conocimiento y se crea a sí misma.
Tienen que ver la serie, por su mamacita santa.
La está pasando People & Arts en cable, los miércoles a las 10 de la noche. Lo malo es que creo que está doblada.
Aún así, traten de verla, ignoren los efectos baratos, ignoren que los aliens parezcan como salidos del Muppet Show. Enamórense de la historia.
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Adicciones mediáticas
lunes, junio 05, 2006
¿Adiós a la prepa?
Me siento como si estuviera en un limbo profesional: no sé si el próximo semestre regresaré a la prepa a dar clases. Resulta que mi jefa me está haciendo la misma jugada que ya le he visto hacer a otras personas al sacarme la vuelta de las clases con mentiras: que si no hay grupos suficientes, que todavía no ha asignado las clases, que se las ve negras negras. Y mientras tanto ya me enteré que metió un nuevo maestro al departamento.
No es una cuestión de que haga mal mi trabajo, de hecho soy buenísima. Tienen todo el derecho de dudarlo, de pensar que a lo mejor me hecho flores y que no puedo aceptar alguna realidad de mal desempeño o algo por el estilo. Pero los otros maestros también han sido buenos, buenísimos. En sí, esta movida es una cuestión política. Ya no soy un elemento tranquilo, ya he opuesto resistencia, ya he evidenciado fallas y he dejado de ser dócil. El equilibrio del poder en el departamento es muy precario, somos taaaaan poquitos y las elecciones del cambio de jefe tan cerca.
Estoy decepcionada. Voy a extrañar a los sacos de hormonas. Es bonito ver la fuente de posibilidades, el posible futuro, el descubrir las cosas por primera vez. No dejaré de ser maestra. Todavía voy a estar en otros lados. Pero la prepa, tantas lágrimas, risas, personas.
No es una cuestión de que haga mal mi trabajo, de hecho soy buenísima. Tienen todo el derecho de dudarlo, de pensar que a lo mejor me hecho flores y que no puedo aceptar alguna realidad de mal desempeño o algo por el estilo. Pero los otros maestros también han sido buenos, buenísimos. En sí, esta movida es una cuestión política. Ya no soy un elemento tranquilo, ya he opuesto resistencia, ya he evidenciado fallas y he dejado de ser dócil. El equilibrio del poder en el departamento es muy precario, somos taaaaan poquitos y las elecciones del cambio de jefe tan cerca.
Estoy decepcionada. Voy a extrañar a los sacos de hormonas. Es bonito ver la fuente de posibilidades, el posible futuro, el descubrir las cosas por primera vez. No dejaré de ser maestra. Todavía voy a estar en otros lados. Pero la prepa, tantas lágrimas, risas, personas.
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